05 Dic

3 Razones por las que los programadores freelancer deciden dejar las grandes empresas.

Según la empresa de investigación Edelman Berland, en 2015, hubo 53 millones de freelancers solo en EE.UU. Eso representa un poco más de un tercio de la fuerza laboral norteamericana. Sin embargo, la tendencia del freelancer no se trata solamente de un fenómeno americano. En el Reino Unido existen 1.88 millones de freelancers, y ese número sigue creciendo. Actualmente, se calcula que hay aproximadamente 8.9 millones de freelancers en Europa, y probablemente este número aumente.

La tecnología tiene un papel importante en este aumento de la cantidad de freelancers a nivel mundial. Actualmente, en un mercado global cada vez más conectado, los freelancers ya no están limitados a una ubicación geográfica. Su oficina es, literalmente, el mundo.

Una profesión que se beneficia de este alcance global es la de los programadores freelance. No hay duda de que tienen una gran demanda. Desde los gigantes tecnológicos como Google y Facebook hasta los pequeños desarrolladores de aplicaciones móviles, las compañías de todo tipo y tamaño necesitan programadores.

Entonces, ¿por qué un programador preferiría ser freelance en vez de aceptar un puesto de trabajo tradicional en un gigante tecnológico o una empresa nueva para así destacarse en la industria? ¿Por qué un programador se iría de una compañía como Google y dejaría todos sus beneficios para dedicarse a una carrera freelance?

Al parecer, hay miles de razones para convertirse en programador freelance. Estas son solo algunas de ellas:

 

Número uno: El dinero

En un artículo reciente de Bloomberg, se relata la historia de James Knight, un programador de 27 años que renunció a su trabajo en la oficina de Manhattan de Google para convertirse en freelancer. El artículo destaca que Knight estaba dispuesto a renunciar a algunos de los envidiables beneficios del empleo en Google “porque como trabajador independiente ganaba el doble de lo que ganaba en Google”.

Sí, tal como lo leyó. Si bien tal vez no todos los programadores tengan el espectacular éxito financiero de Knight, en el artículo se menciona que el talento tecnológico tiene tanta demanda que las grandes compañías y también las que recién se inician están dispuestas a pagar hasta $1000 por hora a los programadores talentosos que tengan las habilidades que ellas requieren.

¿Por qué las compañías están dispuestas a pagar tanto? Bloomberg dice lo siguiente: “Aunque las compañías siguen reclutando a muchos de los mejores desarrolladores, también acuden a desarrolladores de software independientes para impulsar un proyecto que estaba estancado u obtener una ventaja competitiva. En algunos casos, la persona correcta puede marcar la diferencia entre un producto exitoso y uno fallido”.

 

Número dos: La libertad es lo importante

Sin embargo, la posibilidad de ganar muy bien no es la única motivación para los programadores freelance. La libertad también es un beneficio muy seductor. Por ejemplo, Knight y su esposa planean viajar a España y por toda Europa en marzo gracias a la flexibilidad de horarios de su trabajo freelance.

Con respecto al tema de la libertad, Anibal Ambertin, programador freelance y fundador de SynergicSource, dice: “Me gusta ir de un lugar a otro y viajar mucho. Me gustan los deportes y disfruto del día todos los días. Para mí, “solamente los fines de semana” ya no es una opción aceptable. Sí trabajo entre 50 y 60 horas por semana… simplemente decido cómo, cuándo y dónde, y eso ha mejorado mi calidad de vida un 1000 por ciento”.

 

Número tres: La búsqueda de la pasión profesional

Otro factor significativo que impulsa a muchos programadores al trabajo freelance es la capacidad de elegir los proyectos que les apasionan. En el artículo “The Rise of the Freelancer”, se menciona lo siguiente: “El consenso general entre los trabajadores freelance y los contratistas independientes es que sienten que su trabajo es muy gratificante. Según una encuesta de Field Nation, una plataforma de trabajo para contratistas independientes, el 90 por ciento de los encuestados “se ven a sí mismos muy comprometidos con el trabajo que realizan para sus clientes”. También están el triple de comprometidos con su trabajo que el 30 por ciento de los trabajadores tradicionales que dicen sentir lo mismo. Eso probablemente se deba a que ellos deciden cuándo y para quién trabajan. A su vez, los trabajadores freelance se ven mucho más alineados con el trabajo que eligen hacer”.

Ambertin se hace eco de esa opinión y observa lo siguiente: “He trabajado para grandes consultoras en proyectos para grandes clientes desempeñándome en muchas funciones diferentes: desarrollo, arquitectura tecnológica, gestión y mejora de procesos. Si bien me resultaba ameno, la burocracia del trabajo y las ineficiencias que eso provocaba era algo que siempre me frustraba. Me gusta más trabajar con empresas que recién se inician, con equipos de alto rendimiento cuya mentalidad está puesta en entregar el 100 por ciento de valor en el trabajo. Haga su trabajo. Sea verdaderamente rápido y cree excelentes productos en vez de llenar informes, ir a infinidad de reuniones sin sentido y ocuparse de otras cuestiones de la vida corporativa”.

Es realmente muy atractiva la capacidad de simplemente disfrutar que el trabajo se haga y evitar los problemas superfluos que se presentan en un clima corporativo. Knight menciona otro beneficio: el aumento de la motivación. Él dice: “Definitivamente, hay un nivel de estrés implícito en el trabajo independiente que no existe al trabajar en Google, pero eso me gusta. Tengo problemas de motivación si creo que no hay un cheque de pago esperándome”.

¿Hay algún aspecto negativo?

Knight trae a colación un punto interesante. Lo que él considera una motivación, otro programador puede verlo como una situación de gran estrés. El ingreso de un trabajador freelance depende totalmente de su productividad y nivel de destreza.

Al preguntar a Ambertin si el trabajo freelance es para cualquier programador, respondió lo siguiente: “Definitivamente, no. Si una persona no tiene alto rendimiento, mejor que ni lo intente. Cuando se está “por ahí”, nada importa más que crear y entregar productos de calidad. En este mundo no hay excusas, “sobreestimaciones” ni evasiones. Si no se cumple, no habrá clientes”.

También está el asunto de las destrezas adicionales a la codificación que deben tener los freelancer. Ambertin dice lo siguiente: “A veces, uno se pierde el aspecto social de trabajar en una “oficina grande”. Además, otra cosa que se necesita es mucho autocontrol. Si no puede imponerse una rutina, límites, horarios de trabajo (aunque sean inusuales, los necesita) y objetivos claros, el trabajo freelance no es lo suyo. Por último, pero no menos importante, ¿realmente es capaz de venderse usted mismo? ¿Cuenta con la red de trabajo, las agallas y la voluntad de salir a buscar buenos clientes, equipos y proyectos para trabajar?”

Los programadores freelance también deben pensar sobre lo que implica ser independiente en cuanto al tema financiero. Cuestiones sobre cómo manejar el tema de los impuestos, cómo recibir pagos y pagar a otras personas que trabajen con usted en un proyecto y cómo establecer estrategias razonables de retiro son todas serias consideraciones que deben tener en cuenta los programadores freelance.

Si bien Ambertin recomienda contratar a un buen contador para que haga el trabajo financiero pesado, él descubrió una excelente forma de manejar los pagos. Ambertin menciona lo siguiente: “Mi experiencia con Payoneer ha sido excelente. Hasta ahora, recibí muchísimo apoyo por parte de ellos y también pude enviar pagos a otros profesionales que trabajaron conmigo en algunos proyectos”.

Fuente: payoneer.com

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